
Siempre estuve fascinado con los megalitos. Desde el principio la incógnita principal era de que forma los habían construido las culturas de antaño. Pero desde hace poco esa incógnita ya no me causa tanta curiosidad como la de porqué los hicieron o para que.
Las especulaciones sobre el origen de los megalitos son muchísimas pero podríamos rescatar dos de ellas: hay una vertiente que los considera como máquinas de producción o manipulación de energía y otra los toma como un mensaje para las generaciones futuras (la nuestra incluida).
Consideremos la primera, la relacionada con la energía. Nadie puede aventurar una idea sobre que tipo de energía estarían manipulando con dichos megalitos (obeliscos, pirámides, etc.) o como encausarla y utilizarla. Me cuesta mucho inclinarme por esta postura, me imagino que una civilización capaz de manipular energía cruda de esa forma no tiene necesidad de complicarse la existencia con piedras ni tampoco tiene esa vanidad.
La segunda es un tanto más probable, una civilización anterior a todas las conocidas observó una catástrofe cíclica en nuestro mundo y trata de prevenirnos sobre ella. El esfuerzo involucrado en dicha comunicación (al elegir materiales y estructuras tan duraderos) indicaría el nivel de importancia del mensaje y también considerando que esta civilización construyó megalitos en diversas partes del mundo, ya sea como parte de un único mensaje o copias de respaldo del mismo mensaje. Los intentos por decodificar este mensaje devienen en dos opciones: La primera una inversión de polos magnéticos en la tierra y la segunda es un impacto de varios trozos de cometa (justificando el Dryas reciente).
Por una parte, una inversión de la polaridad del campo magnético terrestre generaría un gran cataclismo como se puede observar en el llamado evento de Laschamp, hay registros de una inversión de polos hace 42000 años pero aún no sabemos que disparó esta inversión o si es cíclica. De cualquier manera, si quisiéramos asociar este evento a los megalitos tendríamos que inferir que los últimos datan de algunos años después de ese cataclismo. Deberíamos considerar que una civilización con conocimientos suficientes había florecido y atestiguado ese cataclismo, además dicha civilización habría sobrevivido de alguna forma y luego de reestablecerse se dedicó a recorrer el mundo poniendo piedras inmensas en todos los lugares donde fuera posible. ¿alguien compra esto? Pensemos por un momento en nuestra civilización actual, nuestros científicos saben que se avecina un cataclismo disparado por el calentamiento global, aunque aún no están de acuerdo entre sí sobre si es de origen antropogénico nadie discute que 4ºC de más nos causarían muchísimos problemas. Observemos esta actualidad, notificar a las generaciones futuras no es una prioridad, menos si se trata de miles de años en el futuro.
Consideremos ahora la segunda opción, el cataclismo provocado por múltiples impactos de bólidos sueltos en el cosmos. Hay evidencia en lo que en inglés se denomina black mat (manta negra) de estos impactos, se han realizado excavaciones en diversos sitios del hemisferio norte y se observa la manta negra al rededor de hace 12800 años. Esta manta es simplemente una capa de tierra vitrificada observable en algunos sitios y ocasionada por el impacto de cuerpos provenientes del espacio. Esta constituye la hipótesis de impacto disparador del Dryas reciente. Las mismas consideraciones sobre el cataclismo anterior son válidas aquí: una civilización floreciente atestiguó y sobrevivió el cataclismo, luego de reestablecerse decidieron sembrar megalitos por todo el mundo.

He podido visitar las ruinas Incas en Cuzco (Perú) y ver en carne propia el ridículo nivel de esfuerzo requerido para construir de esa forma. Todo sugiere que esta civilización poseía los medios para tallar, transportar y encastrar las piedras de tamaño descomunal que componen, por ejemplo, Sacsayhuamán. Algunas de estas piedras pesan más de 100 toneladas y provienen de canteras que se encuentran a 20Km por la jungla y las montañas. Algunos justifican las intrincadas formas de las piedras y el esfuerzo de talla en la necesidad de aprovechamiento máximo de materiales de construcción escasos o difíciles de conseguir, sin embargo tampoco estoy de acuerdo con esta premisa ya que las canteras no han quedado vacías ni mucho menos, además si consideramos que podían tallar esas piedras ciertamente podían extraer más material.
Los megalitos están ahí, desafiando nuestro sentido de practicidad, la evidencia de herramientas poderosas y de precisión también está ahí como testigo de que los constructores podrían haber elegido otros materiales más prácticos o construir con una técnica más práctica, pero en vez de eso eligieron complicarse con basalto, granito, caliza y con el tamaño…

Quizás en nuestro afán por encontrar la quinta pata del gato estamos pasando por alto los grandes motivadores de la humanidad; la política y la religión. Basta con mirar la lista de estatuas más altas del mundo (disponible en la Wikipedia) o la gran muralla china para notar que todas pueden categorizarse de esa forma.